Gernika: Eleuteria Arrospide (circa 1943)
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Capítulo de libro (ficción novelada o novela histórica) o guión cinematográfico. 2007.
Amparo Pérez-Arróspide Gutiérrez~
Editor Poetry Life and Times ISSN 1752-3265
Published youtube.com 2007
Copyright Amparo Pérez Gutiérrez
Como enseña la historia, los bombardeos de la Legión Cóndor, ordenados por el teniente coronel Wolfram von Richthofen, primo del conocido aviador Barón Rojo, comenzaron en Gernika hacia las cuatro de la tarde del 26 de abril de 1937. Era lunes, día de mercado, y el pueblo parecía una fiesta. Durante cuatro horas, la aviación alemana e italiana dejó caer más de 30.000 kilos de bombas explosivas e incendiarias sobre esta localidad vasca.
Hoy en día aún se ignora el número exacto de muertos que dejó el bombardeo; dependiendo de las fuentes, oscila entre 150 y 250. Cientos de personas resultaron heridas y se calcula que el 70% de los edificios de la villa vizcaína quedaron destruidos.
Mi abuela Eleuteria Arróspide Oar (véase clip correspondiente) había nacido en Gernika. En la fotografía en blanco y negro sostiene en brazos a uno de sus nietos. Es el dia del bautizo, por eso el niño viste tan elegantemente de organdí, con encajes y lazos. El año debe de ser 1943, posguerra en Bizkaia. Mi abuela se merece un libro aparte, bastese saber que probablemente rie feliz desde su cielo al ver ahora el Museo de la Paz, Bakea, en la Gernika donde nacio y vivio. En fin, si todo hay que decirlo: ella me enseñó los primeros números en vascuence, que pronto olvidé al regresar a Argentina (la conocí cuando ella era ya anciana). Sin embargo, mi prima segunda Cristina fue directora durante algunos años de una ikastola, miembro de otra generación que recuperó la lengua prohibida. Eleuteria no sabía decir su nombre en castellano, que pronunciaba "Luteria". ¿Qué sucede con los hijos de los emigrantes que pierden su lengua de origen porque ya sus padres la han olvidado a medias, forzados por las circunstancias? Debe de haber cientos de casos interesantes, que no terminen en la desesperación: intérpretes, traductores, escritores, maestros...
Eleuteria tuvo cuatro hijos: Domingo, padre de mis primos Nieves, Jesús Antonio y Ascensión; Celestino, padre mío y de mi hermano fallecido Francisco Javier; Servando, padre de Alberto y José Manuel; y Fructuoso, padre de Rosa Maria y Anabel.
De hecho, el tío Fructuoso fue uno de los héroes desconocidos de la guerra civil en Euskadi. Le hirieron en la caída de Gernika, a los tres días del bombardeo, cuando entró el grueso de las tropas fascistas, y las compañías del ejército vasco debieron retirarse, en desorden. Cada cinco compañías componían un batallón: el suyo era el "Ochandiano", y el batallón, "Oldargi". El uniforme que llevaba ese día, que quedó impregnado de sangre, se exhibe actualmente en el Museo de la Paz (Bakea) de Gernika. Fructuoso es acaso el único superviviente que puede contarlo con veracidad y exactitud. El caso es que la herida resultó especialmente difícil de curar porque no había hospitales para ellos, los que huían hacia Francia, y tuvo que viajar a pie toda la escarpada ruta hasta la frontera. Una vez allí, organizó y administró un campamento para los hijos de los perseguidos, los niños de la guerra que viajarían a la incierta seguridad del exilio. A sus 92 años, que tenía al hacerse este clip, demostraba una energía impresionante, tras una operación a corazón abierto. Fue el primero de los hermanos en viajar a Argentina, desde Francia (como refugiado político).
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