EL CAMINO QUE NO ANDUVE

Robert Frost

En el bosque amarillo, se abrían dos caminos:
Lamentando no poder seguirlos ambos
Siendo un solo viajero, me detuve
Y seguí hasta donde alcanzaba la vista
uno de ellos, hasta donde en la maleza se perdía…

Tomé el otro, tan justo como bueno,
Tal vez el que más lo merecía
Por necesitar uso y cubrirlo la hierba,
Aunque, en cuanto a eso, ambos mostrasen
Las mismas señales del paso del tiempo.

Y, esa mañana, ambos se tendían
En colchones de hojas nunca holladas.
¡El primero dejé para otro día!
Aunque, sabiendo cómo al andar se hace camino
Dudé si alguna vez regresaría.

Con un suspiro, seguiré contándolo
En algún lugar, algún futuro remotísimo:
En el bosque se abrían dos caminos,
Y yo elegí el menos frecuentado:
Fue la gran elección

Traducido por Amparo Pérez Gutiérrez